Cicle “Cinema, història i realitat”
Sessió diumenge 28 de març a les 18h
Presentació a càrrec de Joan Domènech
TÍTULO ORIGINAL: Ran AÑO: 1985 DURACIÓN: 160 min. PAÍS: Japón DIRECTOR: Akira Kurosawa GUIÓN: Akira Kurosawa, Hideo Oguni, Masato Ide (Novela: William Shakespeare) MÚSICA: Toru Takemitsu FOTOGRAFÍA: Takao Saito & Masaharu Ueda REPARTO: Tatsuya Nakadai, Akira Terau, Jinpachi Nezu, Mieko Harada, Yoshiko Miyazaki, Daisuke Ryu. PRODUCTORA: Coproducción Japón-Francia GÉNERO: Drama. Edad Media. Japón Medieval. Siglo XVI SINOPSIS: En el Japón feudal, y tras muchos años de guerra, el rey decide repartir sus tierras entre sus tres hijos. (FILMAFFINITY)
“Obra maestra, original adaptación de “El rey Lear” en el Japón medieval. ” (Javier Rioyo: Cinemanía)
“Lúcida y violenta, con soberbias interpretaciones, deslumbrante montaje y precisión narrativa” (Luis Martínez: Diario El País)
1985: Oscar mejor vestuario
La Píldora de hoy es un homenaje a los amantes de las dos ruedas, especialmente meritorio viniendo de alquien cuyo periplo encima de una moto se ha limitado en toda su vida a 40 minutos contados llevando una Scoopy de la casa Peugeot. Muchos ni siquieran considerarían a este artefacto propiamente una “moto”, pero para mí ha sido lo más cercano que he estado de sentirme un Ángel de Infierno. Al menos, no me caí.
Dicho lo anterior, este tema, quintaesencia del sonido rock americano, fue lanzado en 1968 por la banda canadiense (o sea, medio ingleses, je, je) Steppenwolf. Rápidamente se convirtió en un éxito, pero el motivo de que trascendiera a la música de su década se produciría un año más tarde.
Tres tipos, el literato y guionista Terry Southern, y los actores Dennis Hoppery Peter Fonda -el hijo del grandísimo Henry, hermano de la multifacética Jane y padre de Bridget- escribieron un guión que en 1969 dirigiría el propio Hopper. El film, protagonizado por éste último y por Fonda -como veis, todo quedaba en casa- no era otra cosa que un viaje contracultural a la norteamérica profunda a golpe de moto y asfalto. Efectivamente, lo habéis adivinado, se trata de Easy Rider.
La película, premiada en el Festival de Cannes, tiene algunos momentos memorables, aunque, sin duda, el más conocido es el de los créditos iniciales, cuando Hopper y Fonda, subidos en sus respectivas Harley Davidson, cabalgan bajo el fondo músical del tema de hoy. Por otra parte, no es la única joya de la banda sonora. Así If 6 was 9, de Jimi Hendrix o la grandísima The Weight de The Band, también forman parte de la leyenda del film.
En fin, los moteros, sin duda, se sabrán de memoria esta película. Porque, ahí lo dejo, si no la han visto, ni son moteros, ni son nada…
Y tras este desafío, ahora corro a esconderme. O a huir en la Peugeot.
El video clip es una actuación del grupo en el clásico programa alemán de televisión Beat Club, ya en 1969. Tela, los pelos del teclista.
Ah, un regalito más para los mitómanos de las dos ruedas: dejo el link a los diez minutos iniciales de Easy Rider, hasta los ya celebérrimos créditos a ritmo de Born To Be Wild.
Vaya por delante que he visto Shutter island doblada al castellano, por tanto incompleta.
Shutter island es de esas películas que cuando la acabas de ver te apetecería volver al principio y revisarla (Al igual que ocurre con Los cronocrímenes, Sospechosos habituales, El sexto sentido, Pulp fiction, The game y muchas más)
El inicio de esta película es tan poderoso estéticamente que sólo por ver esos primeros minutos me ha valido la pena verla. Las fantasmagóricas secuencias del barco con unos tonos azulados bastante irreales hacen presagiar acontecimientos perturbadores. La fotografía, puesta en escena, diálogos, banda sonora, todo está planificado para gozar del buen cine, y en mi opinión Scorsese lo consigue. Momento especialmente intenso e inquietante el lento acercamiento frontal al embarcadero de la isla.
Sin embargo, apenas un minuto después ya hay un elemento que me incomoda: la música alcanza un paroxismo tal que me preparo para asistir a algo muy grande, muy truculento, pero lo único que ocurre es que el coche con los visitantes llega a la verja de entrada del recinto carcelario y la cruzan rutinariamente. Hay un desajuste tal entre imágenes y banda sonora que me descoloca totalmente.
Luego se va desarrollando la historia y la factura de la película sigue siendo lo que atrapa mi atención por encima del argumento en sí. Los espectadores del siglo XXI nos hemos acostumbrado ya a las películas de “esto no es lo que parece”, a los giros inesperados de guión, a los guiones tramposos, y en este caso no nos ha pillado de sorpresa el jueguecito, incluso ha resultado ser más chapucero de lo admisible en manos de un director como Scorsese.
Scorsese ha realizado un trabajo brillante mostrándonos espacios de una potencia visual extrema, como son las escaleras que aparecen tanto en el pabellón de presos de la fortaleza como en el faro. También en escenas de exterior las localizaciones elegidas han contribuido a la narración aportando cualidades cinematográficas en forma de dramatismo, inquietud, estados oníricos, mente alterada, etc. Las rocas del acantilado, así como la lluvia pertinaz y la vegetación de la isla soberbiamente fotografiadas y planificadas constituyen un entorno perfecto para dotar a la historia del ambiente de peligro e inseguridad que requiere. Vemos aplicada la teoría tan usada por Tarkovski de usar el entorno para transmitir estados de ánimo del personaje.
En el apartado interpretación destaca el trabajo de los actores secundarios tanto guardianes como presos-pacientes. Sin embargo la interpretación de los personajes principales me han parecido de lo más plano. Los veteranos BenKingsley y Max Von Sydow rutinarios y puro estereotipo sin matices. Es una pena que Mark Ruffalo no haya aportado nada interesante a su papel que además es tan determinante en la historia. En cuanto a Leonardo di Caprio, digamos que se salva por los pelos. Logra transmitirnos su complejo estado emocional de una manera aceptable.
La banda sonora en general me ha parecido bastante interesante. Una melodía minimalista que se va repitiendo a lo largo de la película, combinada con otras músicas variadas (con predominio de sonidos vanguardistas) pero muy bien adaptadas a las escenas. En los créditos he visto los nombres de Penderecki, John Cage, Brian Eno y clásicos como Mahler. El coordinador musical ha sido Robbie Robertson que ya ha colaborado con Scorsese en películas como Casino, Gangs of New York y otras. Supongo que se harían amigos cuando Robertson formaba parte de The Band y Scorsese filmó la mítica The last waltz , concierto de despedida de la banda.
No he escrito nada del argumento o temas que aborda la película. Tal vez lo haga en otra entrada si me animo, aunque no quisiera ser spoiler.
Cicle “Cinema, història i realitat”
Sessió diumenge 14 de març a les 18h
Presentació a càrrec de Montse Badia
TÍTULO ORIGINAL: Lenny AÑO: 1974 DURACIÓN: 112 min. PAÍS: USA DIRECTOR: Bob Fosse GUIÓN: Julian Barry (Teatro: Julian Barry) MÚSICA: Ralph Burns FOTOGRAFÍA: Bruce Surtees (B&W) REPARTO: Dustin Hoffman, Valerie Perrine,
Jan Miner, Stanley Beck, Gary Morton PRODUCTORA: United Artists GÉNERO: Drama | Biográfico SINOPSIS: Lenny Bruce trabaja como humorista en locales nocturnos de poca categoría. Conoce a Honey, exuberante bailarina de strip-tease con la que se casa. Durante algunos años mantienen una relación tumultuosa que incluye drogas y sexo poco convencional. Se separan. Lenny ve incrementarse su fama como showman contestatario y escatológico. Las demandas y juicios sesucederán por ello. (FILMAFFINITY